Alergia al polen: información básica

Alrededor del 20% de la población es alérgica al polen, aunque no presente síntomas. Por eso, es tan importante conocer estos datos básicos:

¿Qué es el polen?

Un grano de polen es algo minúsculo, invisible para nuestros ojos, pero fundamental para la vida de las plantas. Cada planta puede producir miles de granos de polen que pueden provocarnos alergia.

Las flores masculinas de las plantas producen los granos de polen que deben llegar a las flores femeninas para poder reproducirse.

Y lo hacen de dos maneras: con la ayuda de los insectos o llevados por el viento.

Las plantas que necesitan a los insectos para reproducirse, tienen flores muy atractivas, como las rosas y los claveles.

Las plantas que aprovechan el viento para transportar el polen no tienen flores llamativas y un buen ejemplo son las hierbas.

¿Todos los pólenes provocan alergia?

No. El polen de las plantas con flores bonitas, el que transportan los insectos, no provoca alergia porque no se encuentra en el aire. Por eso, no habrás oído hablar de alérgicos al polen de rosas o claveles.

La alergia la producen los pólenes que se encuentran en el aire y que respiramos, los que transporta el viento, los de las plantas que no tienen flores bonitas y atractivas para los insectos.

El ejemplo más claro es el de las gramíneas, una familia de plantas, que incluye a las hierbas y que cuenta con más de diez mil especies.

Por ahora, lo dejamos aquí, próximamente publicaremos más información básica sobre la alergia al polen. Mientra tanto, te invito a leer Alergia al polen: 8 consejos