Alergia o histeria

Desalojen el autobús, ¡esto es una emergencia! Cuando todos los niños abandonaron el vehículo, éste fue descontaminado. El peligroso elemento que motivó tanto revuelo fue un cacahuete que había caí­do al suelo. Sí, sí, has leído bien, un cacahuete. Sucedió en los Estados Unidos y no lo cuenta una publicación sensacionalista, sino Nicholas A. Christakis, profesor de la Escuela de Medicina de Harvard, en el British Medical Journal.

El Dr. Christakis investiga sobre salud y redes sociales. Por ejemplo sobre cómo se extiende la felicidad en una red social. Pero las extremas medidas contra las alergias alimentarias, en especial contra los frutos secos, que se toman en las escuelas de los Estados Unidos, han llevado al  Dr. Christakis a escribir:

las medidas cada vez más extremas para reducir la exposición a estos alérgenos están creando una histeria de proporciones epidémicas.

En Estados Unidos, unas 150 personas mueren cada año debido a una alergia alimentaria. Pocas comparadas con las 45.000 personas que mueren en accidentes de tránsito y las 10.000 que son hospitalizadas cada año por lesiones cerebrales ocurridas mientras practicaban un deporte. Sin embargo, escribe el profesor Christakis

estos accidentes no provocan reacciones tan extremas, como pedir que se prohíba el deporte

Y agrega:

estas medidas extremas para reducir la exposición a nueces y cacahuetes están provocando ansiedad en los padres y conduciendo a más sensibilización en los niños y creando la misma epidemia que están intentando evitar.

En los Estados Unidos, muchas escuelas se declaran libres de frutos secos y en la entrada de algunas de ellas, hay señales que advierten a los visitantes que se laven las manos antes de entrar para evitar la contaminación por cacahuetes.

Sin embargo, un estudio reciente, recordó el profesor de Harvard, sugiere que la exposición temprana a los cacahuetes puede en realidad reducir, en lugar de aumentar, el riesgo de una alergia.

Fuente: British Medical Journal. Foto: redjar/Creative Commons.