Alerta de producto: sofá-relax, más información

Ayer informábamos sobres tres casos de alergia producida por el dimetilfumarato presente en los sofás-relax fabricados en China y comercializados en España y en Europa (Ver Alerta de producto: sofá-relax). Hoy tenemos más información sobre los casos y los sofás de Murcia.

El periódico La Verdad publica que los afectados son una pareja de médicos que compró cuatro sofás-relax en 2007 y que, poco después, empezó a sufrir eccemas en la espalda, glúteos, piernas y cara. La mujer tuvo incluso problemas respiratorios. A pesar de los antihistamínicos y corticoides, la situación empeoraba, hasta que decidieron quitar los sofás. A los tres o cuatro días empezaron a mejorar.

El dermatólogo que los trató no tiene dudas que el dimetilfumarato era el origen de la reacción alérgica. Los afectados presentaron una denuncia ante la Inspección de Consumo. La empresa vendedora retiró los sofás como medida preventiva. Y las autoridades sanitarias murcianas no enviaron ninguna alerta porque

la relación entre la alergia y los sillones no pudo constatarse al no haber más existencias en el mercado.

Ayer, 30/10/2008, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia emitió una nota de prensa titulada:

Ninguna partida de los sofás con riesgo de alergia según la red europea de alertas ha sido distribuida en la Región de Murcia

Que en su primer párrafo dice:

La Consejería de Sanidad y Consumo, a través de la Dirección General de Atención al Ciudadano, Consumo y Drogodependencias, está trabajando para determinar si existe algún producto a la venta en la Región de Murcia afectado por una alerta de la red de alertas de la Comunidad Europea procedente de Polonia sobre unos sofás de dos y tres plazas de la marca Linkwise procedentes de China con riesgo de reacción alérgica.

Parece contradictorio, ¿no? Podéis ver la nota completa, que además dice:

Según fuentes consultadas del Centro de Investigación y Control de la Calidad de Madrid, el dimetilfumarato no se encuentra en la relación de productos prohibidos.

Y termina:

Los dos pacientes que sufrieron la reacción alérgica, diagnosticados como reacción al dimetilfumarato en el Hospital Morales Meseguer, se recuperaron de la dermatitis aguda. La reacción alérgica se produce pronto, por lo que si no ha habido síntomas desde el primer uso del producto, no es probable que exista peligro.

Los afectados interpusieron una denuncia en la Dirección General de Consumo (junio 2007) y en la Fiscalía (abril 2008). Consumo cursó la denuncia y actuó retirando los sillones del mercado, aunque no pudo demostrar oficialmente la relación de causa y efecto entre los sillones de relax y la reacción alérgica.

Por otro lado, Moblerone, la empresa que habría vendido los sillones, nos hizo llegar otra nota de prensa, en la que dicen que ante la denuncia enviaron a analizar los sillones a AITEX (Instituto Tecnológico Textil) y al Centro Tecnológico de Alicante Labaqua y que ambos informes dieron como resultado las siguientes conclusiones:

Las muestras analizadas cumplían los valores límite de concentración de sustancias exigidos por el Estándar 100 Clase de productos IV (Artículos de decoración) de Oeko-Tex para los análisis de Formaldehído Libre, Arilaminas cancerígenas y Contenido en Mercurio.
El valor obtenido en el ensayo de Parafinas Cloradas es menor que el límite de referencia.

Mis conclusiones: antes de comprar un sofá-relax hay que enterarse muy bien de dónde viene, su marca y reunir toda la información posible. Y por supuesto guardar el comprobante de compra.

Y ante reacciones cutáneas, acudir al médico y no volver a usar el sillón. Y si ya padeces problemas de este tipo y tienes uno de estos sofás-relax, deja de usarlo y coméntaselo a tu médico.

A continuación, tenéis la nota de prensa completa de Moblerone:

COMUNICADO URGENTE

Ante la noticia aparecida en la edición digital del diario El Mundo sobre los presuntos efectos nocivos de un sofá-relax fabricado en China, Moblerone puntualiza lo siguiente:

El 26 de junio del pasado año Moblerone tuvo conocimiento, a través de los Servicios de Inspección y Consumo de la Región de Murcia, de un presunto caso de reacción alérgica en dos sillones relax comercializados en una de sus tiendas de dicha región.

Todas las comunicaciones desde dicha fecha se han realizado directamente a través de los Servicios de Inspección y Consumo de la Región de Murcia. Dado que inicialmente no se aportó ningún elemento objetivo respecto a la posibilidad de que dicho sillón tuviera alguna sustancia nociva en su composición y al no tener hasta la fecha noticia de ninguna otra incidencia, Moblerone encargó por su cuenta dos informes para analizar los valores de determinadas sustancias habituales en los productos de piel textil a AITEX (Instituto Tecnológico Textil) y al Centro Tecnológico de Alicante Labaqua.

Ambos informes dieron como resultado las siguientes conclusiones:

“Las muestras analizadas cumplían los valores límite de concentración de sustancias exigidos por el Estándar 100 Clase de productos IV (Artículos de decoración) de Oeko-Tex para los análisis de Formaldehído Libre, Arilaminas cancerígenas y Contenido en Mercurio”.

“El valor obtenido en el ensayo de Parafinas Cloradas es menor que el límite de referencia”.

Con fecha 28/07/2007 remitimos a la Dirección General de Consumo de la Región de Murcia resultados de dichos informes, con la consideración de que Moblerone era parte interesada y que por ello esperaba su consiguiente respuesta. Hasta el día de la fecha se está a la espera de recibir contestación, por lo que Moblerone es la primera sorprendida de la aparición de la noticia en el día de hoy de un hecho que no se ha producido recientemente en ninguna de sus tiendas sino, al parecer, en otro centro comercial ubicado en Barcelona.

No obstante Moblerone queda a disposición de cualquier organismo competente en la materia, para facilitar cualquier información adicional al respecto.

En cualquier caso Moblerone entiende que su actuación siempre ha sido de buena fe, atendiendo los intereses de sus clientes y según lo dispuesto por las autoridades sanitarias, por lo que en caso de interpretar que cualquier información emitida y que no esté debidamente documentada, pueda perjudicar comercialmente a la marca, se reserva el derecho de emprender acciones legales.

Alicante, 30 de octubre de 2008