Asma inducida por el ejercicio

El polen, la contaminación, el humo del tabaco pueden desencadenar un ataque de asma, pero, ¿también el ejercicio?

Pues sí, porque normalmente respiramos por la nariz, donde el aire se filtra, calienta y humedece, pero cuando hacemos ejercicio -especialmente si estamos resfriados, tenemos sinusitis o rinitis alérgica– respiramos por la boca y el aire llega más frío y seco a los pulmones y además sin filtrar, por lo que puede llevar más alergenos, tales como polen o sustancias procedentes de la contaminación.

Por eso, mucha gente tiene dificultades para respirar, tos y sibilancias (pitos) entre cinco y veinte minutos después de hacer ejercicio.

Le sucede a mucha gente que tiene asma y a mucha que no la sufre, pero sobre todo, a personas que padecen rinitis alérgica.

Es lo que se llama asma inducida por el ejercicio.

Si crees que sufres asma inducida por el ejercicio, debes consultar al médico, pero no debes renunciar al ejercicio porque es beneficioso para la salud. Además, incluso los asmáticos pueden destacar en los deportes, fíjate en David Beckham, por ejemplo.

Pero sí debes de tener en cuenta que hay deportes más indicados que otros. La natación se considera el mejor deporte para los asmáticos en tanto que el fútbol y el baloncesto parecen menos aconsejables. Pero todo depende de cada caso, y Beckham o Dennis Rodman lo demuestran.

En todo caso siempre es importante realizar ejercicios de calentamiento antes de comenzar cualquier actividad y consultar al médico.

Fuentes: AAAAI y Asthma Foundation New South Wales.