Asma inducida por una impresora

TPVLas personas que tenemos alergia y/o asma sabemos por experiencia que muchas veces se hace difícil encontrar la causa de nuestra enfermedad. Es lo que le sucedió a una vendedora de cupones con 20 años en el oficio.

La mujer, de 62 años, empezó a sufrir rinoconjuntivitis, edema en la cara, tos, dificultades para respirar y sibilancias (pitos) pocos meses después de empezar a trabajar con una impresora térmica. Y sufrió estos síntomas durante tres años.

Médicos de la Fundación Fundación Jiménez Díaz han comprobado que una impresora térmica, de las habitualmente llamadas de punto de venta,  desencadenaba el asma.

Para ello, realizaron distintas pruebas, que demostraron que la vendedora era alérgica al acrilato, una sustancia que se encuentra en el papel térmico usado en las impresoras de punto de venta.

Estas impresoras son muy comunes en los comercios, ya que son usadas, por ejemplo, en las terminales punto de venta (TPV) que se usan para los cobros con tarjeta de crédito.

Fuente: The New England Journal of Medicine.