Comprobado: puede haber polen aunque no haya flores

captador de polenUn equipo de investigadores de la Universidad de Extremadura ha comprobado científicamente lo que muchas personas con alergia al polen sabemos por experiencia: puede haber polen en el aire aunque no haya flores en la zona.

Por supuesto que existe una relación muy estrecha entre el momento de la liberación del polen de las plantas y los datos que recogen los captadores usados para cuantificar los granos, pero no siempre es así, explica Rafael Tormo, botánico de la Universidad de Extremadura y coautor de la investigación.

Su equipo ha detectado retrasos o anticipaciones de hasta una semana entre la presencia de polen en el aire de especies alergénicas de gramíneas -como las hierbas de los géneros Poa, Agrostis, Bromus o Avena- y de cupresáceas -cipreses y arizónicas- y su floración.

Según el estudio, publicado en el International Journal of Biometeorology, estas diferencias podrían deberse al fenómeno que los científicos denominan resuspensión de los granos de polen, al que favorece el viento y que permite el transporte desde fuentes distantes.

Ahora, por ejemplo, en Extremadura todavía no han florecido las encinas y sí lo han hecho en Andalucía, pero si llegara viento del sur los captadores extremeños ya podrían detectar polen de encina, comenta Tormo.

El investigador destaca además, la importancia de conocer la relación entre la metereología y la floración de las plantas para elaborar pronósticos precisos sobre polen para las personas alérgicas.

En la península, como en el resto de Europa, la floración va de sur a norte, por eso cuando el viento viene del sur, trae polen, algo que los científicos pueden registrar gracias a los captadores de polen y los alérgicos padecemos.

Investigaciones como esta deberían hacer reflexionar a algunos médicos que cuando los alérgicos decimos que nos encontramos mal y ellos no conocen la causa, nos miran como si estuviéramos locos y nos dicen que es sugestión o un problema psicosomático, porque lamentablemente nuestros cuerpos son sensibles a algunos fenómenos que la ciencia desconoce.

Fuentes: Sinc.