Cuidado con ciertos antihistamínicos

Expertos de GA²LEN, la Red Global Europea de Alergia y Asma y de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica, EAACI, advierten que los viejos antihistamínicos que se venden sin receta y son la forma más común de automedicación para la rinitis alérgica, pueden ser peligrosos para la salud.

Un informe conjunto de ambas organizaciones, que se publica en la revista científica Allergy, compara nuevos datos sobre el tratamiento de la alergia con los viejos antihistamínicos y los antihistamínicos H1 de nueva generación.

Sus resultados sugieren que la primera generación de antihistamínicos H1 no sólo provoca somnolencia, sino que también reduce la fase del sueño de movimiento ocular rápido (MOR o REM en sus siglas inglesas), merma la capacidad de aprendizaje y disminuye la eficiencia en el trabajo al día siguiente.

Además, la primera generación de antihistamínicos H1 ha estado implicada en numerosos accidentes de carretera, aéreos y marítimos.

Incluso en muertes por sobredosis, accidental o intencionada, de bebés y niños pequeños y en suicidios de adolescentes y adultos.

¿Deberían venderse sin receta?

Los antihistamínicos de nueva generación, por el contrario, han demostrado una eficacia equivalente para tratar los síntomas mientras que los estudios clínicos y los pacientes muestran menos efectos adversos y sus precios son competitivos.

Por eso, el informe acaba preguntándose si los viejos antihistamínicos deberían seguir vendiéndose sin receta.

Se trata de una pregunta crucial para la seguridad de todos, ya que los antihistamínicos son los medicamentos más usados para el tratamiento de las enfermedades alérgicas estacionales y crónicas, como la rinitis alérgica, urticaria y dermatitis atópica.

Más del 30% de la población de la Unión Europea y los Estados Unidos son sus usuarios potenciales.

Fuente: GA²LEN.