Las autoridades francesas ya han publicado una primera evaluación sobre las alergias provocadas por el dimetilfumarato presente en calzado, sofás, ropa, bolsos y otros productos.
Entre el uno de enero de 2008 y el 10 de enero de 2009 han sido notificados 134 casos de manifestaciones cutáneas y la mayoría de ellos evolucionaron positivamente, experimentando una cura o mejoría.
La exposición al dimetilfumarato fue identificada como causa probable de los síntomas en 97 personas y ha podido ser confirmada con certeza en 28 casos, gracias a los estudios efectuados a los objetos denunciados.
El estado de salud del conjunto de estas personas ha evolucionado de manera favorable en la inmensa mayoría de los casos (95%), de acuerdo con el informe.
El 18% de los casos dio lugar a la hospitalización y se registraron dos muertes aunque según el estudio, el dimetilfumarato no habría sido la causa de los fallecimientos por razones fisiopatológicas.
El 93% de los productos denunciados fueron calzado y sofás de origen chino.
Por otro lado, también en Francia, los allegados a los afectados por los sofás contaminados con dimetilfumarato denuncian que también ellos están experimentando síntomas de alergia por dimetilfumarato y han pedido que las autoridades analicen sus casas para ver si están contaminadas.
Recordemos que el dimetilfumarato es una sustancia muy volátil a temperatura ambiente y que causa reacciones alérgicas en concentraciones minúsculas.
Mientras tanto, ¿qué pasa en España?
Seguimos a las espera de que las autoridades y los sectores implicados, sobre todo el del calzado, realicen una campaña que permita conocer a los ciudadanos qué pasa con el dimetilfumarato.
Fuentes: Nord éclair y Comité de Coordination de Toxicovigilance.