Dimetilfumarato: siguen vendiéndose productos sospechosos

Continúan vendiéndose productos sospechosos de contener dimetilfumarato, una sustancia prohibida usada en lugar de Silica gel para combatir el moho y la humedad en el calzado, sofás y otros productos y que provoca reacciones alérgicas y otros problemas de salud.

Hace solo unos días, Marga Santamaría, presidenta de la Asociación de Afectados por Dimetilfumarato (Andafed), compró unas botas en un comercio de  Valladolid.

En contra de lo que determina la normativa vigente, las botas no estaban debidamente etiquetadas, pero además, iban acompañadas por una bolsita, supuestamente de Silica gel.

Sin embargo, lo que contenía la bolsita no parecía Silica gel, ya que el Silica gel viene en cristales y aunque Marga no abrió la bolsita, al tacto comprobó que no contenía estos cristales.

Además. la bolsita y las botas desprendían un fuerte olor, por lo que Marga acudió inmeditamente a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) para denunciar los hechos.

Recientemente el Parlamento Vasco pidió al gobierno autonómico una campaña contra el dimetilfumarato.

Andafed cree que hechos como éste demuestran que la campaña contra esta sustancia, que tantas reacciones alérgicas y otros problemas de salud viene provocando en España y otros países europeos, debe llegar a todas las comunidades autónomas.

Se trata de evitar, explica Marga Santamaría, que sigan vendiéndose productos que puedan perjudicar la salud.

Por ello, pide la colaboración ciudadana para denunciar antes las autoridades la aparición de productos sospechosos de estar contaminados por dimetlfumarato.

Además la presidenta de Andafed relata que tanto ella como otros afectados siguen padeciendo las consecuencias de la exposición al dimetilfumarato sin que nadie pueda ofrecerles un tratamiento efectivo.

Por eso, al igual que el Parlamento Vasco, pide la creación de un protocolo de diagnóstico y tratamiento de los afectados, pero agrega que además sería necesario crear un registro de los afectados.

Marga recuerda que llevamos años con este problema y ni siquiera ha habido una campaña informativa.