Dulces polímeros, nuevas armas contra las alergias y el asma

algodón de azúcarCientíficos de los Estados Unidos han desarrollado un polímero recubierto de azúcar que mata selectivamente a las células involucradas en el desencadenamiento de ataques de alergia y asma.

Esto representa un importante paso adelante en el desarrollo de nuevos medicamentos contra el asma y la alergia.

Durante más de una década, un equipo dirigido por Bruce S. Bochner, director de la División de Alergia e Inmunología Clínica de de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, ha estudiado una proteína conocida como Siglec-8, presente en la superficie de algunos tipos de células inmunes -eosinófilos, basófilos y mastocitos-.

Estos diferentes tipos de células tienen funciones diversas, en la función inmune normal y las enfermedades alérgicas.

Cuando funcionan correctamente, son una valiosa ayuda para mantener el cuerpo saludable y libre de infecciones.

Sin embargo, en las reacciones alérgicas y ataques de asma, estas células desatan una respuesta tan abrumadora que normalmente daña al cuerpo más que ayudarlo.

Los investigadores descubrieron en estudios anteriores que cuando cuando enviaban anticuerpos dirigidos a la proteína Siglec-8 en un tipo de células inmunes, los eosinófilos, éstas morían inmediatamente, un efecto que podría ser útil en la contención de una alergia o un ataque de asma.

Pero como producir estos anticuerpos pude resultar muy caro, haciendo inviable su uso en la producción de medicamentos, los investigadores buscaron otra manera de activar esta proteína.

Hace varios años, Bochner y sus colegas descubrieron un azúcar raro que solo se adhería a Siglec-8, activándola.

Pero para conseguir la muerte de la célula se necesitaban varias molecúlas de azúcar juntas.

Para lograr este objetivo, el equipo desarrolló un polímero blando y flexible que compara con microscópicos espaguetis de caramelo.

Algo así como algodón de azúcar, pero microscópico.

Lo probaron y consiguieron matar a las células que provocan los ataques de asma y alergia.

Y aunque no fue tan efectivo como los anticuerpos que matan hasta el 90% de las células en 24 horas, mataron al 65% de los eosinófilos en 72 horas.

Ahora, los científicos trabajan para mejorar estos resultados.

Fuente: Johns Hopkins Medical Institutions. Foto: Roland Zumbühl/GNU.