El Parlamento Vasco pide una campaña contra el dimetilfumarato

bolsita de dimetilfumaratoAyer, el Parlamento Vasco decidió pedir al gobierno autonómico una campaña contra el dimetilfumarato, una sustancia usada para combatir el moho y la humedad en el calzado, sofás y otros productos y que provoca reacciones alérgicas.

Esta es la primera vez que se pide oficialmente una campaña contra el dimetilfumarato y se hace a pesar de que Rafael Bengoa, Consejero de Sanidad y Consumo vasco, diera por finalizado el problema argumentando que no se ha registrado ningún caso nuevo en los últimos meses.

Sin embargo, tanto a la Asociación de Afectados por Dimetilfumarato (Andafed) como a Todo alergias siguen llegando denuncias sobre la posible venta de productos contaminados, como sobre personas que podrían estar afectadas por el contacto con el dimetilfumarato.

El Parlamento Vasco, con el voto favorable de todos los grupos menos el socialista, insta al gobierno a:

  • Realizar una campaña que informe a los ciudadanos sobre los peligros del dimetilfumarato y les anime a denunciar su presencia en artículos de consumo -como calzado, sofás, bolsos, maletas-, para lo que se pide la colaboración de asociaciones de afectados, de consumidores y de otros sectores implicados, como comerciantes, distribuidores, fabricantes e importadores.
  • Realizar o intensificar las campañas de inspección en comercios para detectar la presencia de productos con dimetilfumarato y ordenar su inmovilización y destrucción.
  • Analizar todas las bolsitas antihumedad o productos sospechosos de contener dimetilfumarato que las asociaciones o ciudadanos particulares localicen en los comercios de la comunidad autónoma.
  • Investigar el origen de los productos contaminados para velar así velar por el efectivo cumplimiento de la prohibición de la fabricación, importación y uso del dimetilfumarato.
  • Realizar un estudio sobre la susceptibilidad de las personas al dimetilfumarato.
  • Establecer un protocolo de diagnóstico y tratamiento de los afectados.

Esperemos que estas acciones se lleven adelante y no solo en el País Vasco, ya que siguen llegándonos informaciones sobre productos contaminados que podrían seguir vendiéndose en distintas comunidades autónomas, mientras son muchas las personas afectadas que siguen sufriendo las consecuencias del dimetilfumarato y no disponen de un tratamiento médico adecuado.