El trabajo es clave en la evolución de la dermatitis atópica

Un niño que no puede dejar de rascarse puede estar sufriendo de dermatitis atópica, también conocida como neurodermatitis, una afección caracterizada por la irritabilidad extrema de la piel y una imperiosa necesidad de rascarse.

La dermatitis atópica a menudo aparece durante el primer año de vida y va en aumento en los países industrializados. La piel se hace hipersensible y reacciona fuertemente ante la más leve irritación.

Un equipo de investigación dirigido por Astrid Peters y Katja Radon, de la Universidad Ludwig-Maximilians (LMU) de Munich, Alemania, acaba de publicar un estudio longitudinal, para el que siguieron la evolución de la enfermedad en casi 4.000 personas desde la primera infancia hasta la edad adulta.

En base a los datos obtenidos, hemos desarrollado un modelo probabilístico que puede predecir el progreso de la enfermedad durante la pubertad, etapa que suele ser fundamental, explica Katja Radon. Quedó claro que el factor de riesgo más importante para los adolescentes es la exposición en el trabajo a sustancias como harina o desinfectantes. Estos resultados tienen implicaciones significativas para el cuidado del paciente, especialmente con respecto a sus opciones de trabajo.

Rascarse hasta sangrar

La dermatitis atópica es muy estresante, tanto para los pacientes jóvenes como para sus padres. La irritabilidad crónica de las terminaciones nerviosas de la piel puede hacer que los niños se rasquen hasta sangrar, lo que a su vez puede conducir a la infección de la piel inflamada.

El eccema atópico, como también es conocido, se clasifica como un trastorno alérgico. Es muy probable que la enfermedad sea el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales.

El humo del tabaco y el polvo del hogar se encuentran entre los factores asociados con la enfermedad, mientras que el contacto con hermanos u otros niños reduce el riesgo.

La incidencia de la dermatitis atópica en los niños de los países desarrollados es cada vez mayor y algunas estimaciones la sitúan en el 20% en Europa.

Con los años desaparece o empeora

Puede manifestarse en la infancia, pero a menudo desaparece cuando los niños crecen. En algunos casos, el trastorno se resuelve durante la temprana adolescencia, mientras que, en otras personas, empeora mucho al llegar la pubertad.

Sabíamos que el trabajo juega un papel en la enfermedad, explica Radon, pero no había manera de predecir la evolución con la edad. Hemos vuelto a evaluar los datos de varios estudios previos sobre el asma y las alergias, lo que nos ha permitido obtener una visión general del curso de la dermatitis atópica durante la pubertad, para identificar los factores agravantes y obtener un modelo de su desarrollo en casos individuales.

Los niños alimentados con leche materna, los que tienen hermanos y los que asisten a la guardería tienden a no desarrollar la enfermedad en la infancia temprana, dice Peters. Sorprendentemente, estos factores influyen mucho menos en la aparición más tardía de la enfermedad. La exposición en el trabajo a sustancias irritantes parece ser el único factor predisponente de mayor importancia en los casos de inicio tardío de la dermatitis atópica. Los grupos de mayor riesgo incluyen a panaderos, personal de limpieza y enfermeras. Incluso la exposición durante un corto plazo a los productos químicos que se emplean en estos trabajos puede tener un efecto negativo, señala Peters.

Fuente: Ludwig-Maximilians-Universität München.

Un comentario de “El trabajo es clave en la evolución de la dermatitis atópica

  1. Tengo un bebé de 5 meses que ha desarrollado dermatitis atópica. Las ronchas se le concentran sobre todo en el cuello y alrededor de la boca. Es posible que como limpio sus jueguetes y mordederas con productos de limpieza en spray cuyas etiquetas indican que sirven para los juguetes de los niños esto pueda estarle causando mayor irritación?

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