Estudian contaminantes en el hogar

en el sofáLa mayoría de los estudiantes universitarios de los Estados Unidos admitiría que ha rebuscado entre los cojines del sofá para encontrar monedas para la lavandería.

Pero Jon McKinney no busca dinero entre los cojines, sino que quiere ayudar a los epidemiólogos  a identificar los desencadenantes de enfermedades como del asma infantil y para ello tiene el respaldo de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA en sus siglas inglesas).

Nuestro objetivo es identificar lo que ha sucedido dentro de un hogar sobre la base de la huellas dactilares únicas de los productos químicos que encontramos, dice McKinney.

Jon y el Dr. Glenn Morrison, profesor asociado de ingeniería ambiental en la Universidad de Missouri de Ciencia y Tecnología están utilizando técnicas no destructivas para tomar muestras de cojines de sofá e incluso paredes para identificar la concentración de productos químicos en el hogar.

Si tiene éxito, la técnica permitirá identificar de manera sencilla y fiable a las sustancias químicas causantes de enfermedades.

¡Imagina lo útil que hubiera sido en casos como el dimetilfumarato, que tantas alergias está causando!

El problema de la contaminación en interiores se ha intensificado en los últimos años porque las casas se han hecho más eficientes ahorrando energía, reduciendo la cantidad de la ventilación natural y permitiendo una acumulación de sustancias potencialmente nocivas en el aire.

Muchos investigadores creen que el aire que se encuentra dentro de sus hogares puede ser más peligroso para su salud que el esmog y otros contaminantes ambientales a los que están expuestos durante las actividades al aire libre.

Puedes elegir el agua que bebes. Puedes elegir lo que comes. Pero no puedes elegir el aire que respiras, dice McKinney, explicando su interés en el asunto.

La EPA estima que los estadounidenses pasan aproximadamente el 90% de su tiempo en interiores, y la contaminación del aire -causada por fuentes que van desde pinturas a solventes de limpieza, productos para el cuidado personal y mobiliario- se ha vinculado a una amplia variedad de efectos adversos para la salud.

Los niños, los ancianos, y aquellos con enfermedades crónicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) son particularmente vulnerables, quizás en parte debido a su débil sistema inmunitario y al mayor tiempo pasado dentro de la casa.

Muchas personas no se dan cuenta de la cantidad de sustancias químicas que introducen en sus hogares todos los días. Por ejemplo,  la ropa lavada en seco puede emitir percloroetileno, un producto químico que se ha demostrado que causa cáncer en animales.

Ahora, McKinney está definiendo la huella digital de los productos químicos que hay en la espuma que se halla en los cojines.

Fuente: Missouri University of Science and Technology.