La contaminación del aire en interiores aumenta los síntomas de asma infantil

dormitorio infantilParece obvio que a mayor contaminación, más síntomas de asma. Lo que no resulta tan evidente es que dentro de las casas podamos tener niveles de contaminación mayores que los permitidos al aire libre.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins encontró una asociación entre el aumento de los niveles de partículas contaminantes en interiores y la gravedad de los síntomas de asma entre los niños.

El estudio, que siguió a un grupo de niños asmáticos en Baltimore, Estados Unidos, es uno de los primeros en examinar los efectos de las partículas de contaminación en interiores.

Los resultados se publican en la edición de febrero de 2009 de la revista Environmental Health Perspectives.

Las partículas en suspensión en el aire son una mezcla de partículas sólidas y gotas de líquido. Las partículas sólidas vienen en numerosas formas y tamaños y pueden estar compuestas de diferentes componentes químicos.

Las partículas finas miden 2,5 micras o menos, aproximadamente 1/30 del diámetro de un cabello humano, y pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio. Las partículas gruesas se sitúan entre 2,5 y 10 micrones de diámetro.

Estas partículas más grandes, también pueden entrar en el sistema respiratorio y pueden ser producidas en interiores, al cocinar o limpiar el polvo por ejemplo.

Para el estudio, los investigadores siguieron a 150 niños asmáticos, de 2 a 6 años, durante seis meses y emplearon equipos de vigilancia ambiental para analizar el aire en la habitación de los niños.

Encontramos que un aumento sustancial en los síntomas de asma se asoció con una mayor concentración de partículas finas y gruesas.

Dijo Meredith C. McCormack, autor principal del estudio y un instructor con la Johns Hopkins School of Medicine.

Por cada 10 microgramos por metro cúbico de aire (ug/m3) de aumento de la concentración de partículas gruesas, hubo un 6% de aumento en el número de días de tos, sibilancias y opresión en el pecho.

Por cada 10 ug/m3 de aumento de las partículas finas, hubo un 7% de aumento en  los días con sibilancias lo suficientemente graves como para limitar el habla y después de ajustar por diversos factores, un aumento del 4% en los días en que fue necesaria medicación de rescate.

En muchos casos, el nivel de partículas finas de contaminación en interiores era  dos veces superior a la norma aceptada para la contaminación al aire libre establecido por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA).

Estos niños pasan casi el 80% de su tiempo en interiores, lo que hace que la comprensión de los efectos del aire en interiores sea muy importante.

Dijo el co-autor, Gregory B. Diette, profesor asociado en la Facultad de Medicina y co-director del Centro de Asma Infantil en el medio ambiente urbano.

Mejorar la calidad del aire en interiores y reducir la concentración de partículas podrá darnos medios suplementarios para mejorar el asma, especialmente en niños que viven en el centro de las ciudades.

Añadió el co-autor, Patrick Breysse, profesor de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health y co-director del Centro de Asma Infantil en el medio ambiente urbano.

Foto: Homegrown Skinny/Creative Commons.