La muerte de un niño por asma provoca indignación en Gran Bretaña

Samuel Linton, de once años, sufrió un ataque de asma durante una clase en un instituto Stockport, en el condado inglés de Cheshire, cerca de la ciudad de Manchester. Nadie lo ayudó, lo dejaron solo con su inhalador, junto a una ventana abierta.

Horas después llegó su madre, quien lo llevó a un hospital, pero ya era demasiado tarde y Sam murió.

Sucedió el 4 de diciembre de 2007. Ahora, un jurado ha determinado que Samuel Linton murió por causas naturales, pero que el centro escolar

  • No implementó un plan contra el asma.
  • No formó a sus miembros para tratar adecuadamente a chicos con asma.
  • No tenía un plan de salud actualizado.
  • No trató adecuadamente Samuel Linton durante casi tres horas.

Los medios de comunicación reflejaron la indignación provocada por la muerte de Sam y un reclamo popular por una mejor atención de los chicos asmáticos en los centros de enseñanza.

Neil Churchill, director ejecutivo de Asthma UK declaró:

Este trágico suceso refuerza la urgente necesidad de capacitación obligatoria en asma como parte de la formación docente. También pone de relieve lo importante que es que cada escuela tome el asma en serio y tenga políticas y procedimientos para tratar con alumnos con asma. El asma es la enfermedad crónica más común en los chicos y afecta a más de un millón de niños en el Reino Unido, por lo que debe considerarse una prioridad.

Y en su blog, pidió tolerancia cero frente a las muertes por asma y explicó que en Gran Bretaña hay una media de casi tres chicos con asma por clase, que los hospitales admiten a un chico con un ataque de asma cada 19 minutos, pero sin embargo solo la cuarta parte de los maestros y profesores saben con seguridad como enfrentarse a un ataque de asma.

Fuente: guardian.co.uk