Las bacterias del polvo pueden impedir o desarrollar el asma infantil

En el polvo de nuestros hogares vive una amplia y prácticamente inexplorada variedad de bacterias que podrían ser la clave que determine si un niño desarrolla o no asma, según una investigación que acaba de  publicar la revista Applied and Environmental Microbiology.

Los científicos estudiaron a las bacterias que hay en el polvo de las viviendas y descubrieron que

  • La presencia en el hogar de perros o gatos o el hecho de que un niño asistiera a la guardería, sobretodo cuando estas estan situadas en grandes ciudades como las guarderias que podemos encontrar en Madrid o Barcelona, tiene mucha influencia sobre estas bacterias.
  • La bacterias del polvo está relacionadas con el desarrollo del asma infantil.

Estos resultados proporcionan la primera evidencia de que las poblaciones dominantes de bacterias en el polvo doméstico son significativamente influenciadas por las variables ambientales tales como animales domésticos y la asistencia a la guardería, dicen los investigadores. Además, las poblaciones de bacterias predominantes se correlacionaron significativamente con el asma, apoyando la hipótesis de que los tipos de microorganismos presentes en los hogares en la infancia pueden desempeñar un papel clave en el desarrollo de asma infantil.

El asma se ha incrementado drásticamente en la última década y algunos atribuyen este aumento a una alteración de la respuesta inmune desencadenada porque ya no estamos expuestos a los mismo microbios que generaciones anteriores.

Se dice que en granjas y guarderías los chicos están más expuestos a microbios, lo que contribuiría a prevenir el asma.

Mientras que el exceso de limpieza en los hogares podría en realidad aumentar el desarrollo de alergias.

Estos paralelos sugieren que las diferencias no identificadas en la exposición a las comunidades microbianas en el mundo industrializado pueden haber cambiado de manera fundamental la respuesta inmune humana, aumentando así la susceptibilidad a enfermedades autoinmunes y alérgicas, dicen los investigadores.

Fuente: American Society for Microbiology.