Los padres suelen reaccionar tarde ante los ataques de asma

Los padres de niños con asma suelen darse cuenta de que su hijo está a punto de sufrir un ataque, sin embargo demoran el tratamiento hasta que éste se produce, según una reciente investigación realizada en los Estados Unidos.

Los resultados del estudio, publicado en el Annals of Allergy, Asthma and Immunology, muestran que se pierden oportunidades para intervenir a tiempo y así aliviar los síntomas, posiblemente reducir el alcance del ataque y evitar las visitas a urgencias.

Esta investigación surgió de la experiencia de dos monitores de asma, personas formadas para ofrecer a las familias de niños asmáticos información y apoyo social y que sufren también, ellos o sus familiares, asma.

Los monitores comprendieron que a menudo los padres tenían dudas sobre cómo usar el salbutamol, un broncodilatador que relaja los músculos de las vías respiratorias, aumenta el flujo de aire a los pulmones y que se encuentra en inhaladores como el ventolin.

El estudio se hizo para comprobar en un grupo más grande si estas observaciones eran ciertas.

Ante los síntomas, actuar

El asma es una de las enfermedades infantiles más comunes en los Estados Unidos.

Cada año, dos de cada tres niños con asma tienen al menos un ataque o exacerbación. Estas exacerbaciones a menudo resultan en ausentismo escolar, visitas a urgencias y hospitalizaciones.

Pero los investigadores creen que algunas de estas exacerbaciones se podrían evitar con un tratamiento temprano con salbutamol.

Así que los investigadoes llamaron por teléfono a 101 padres de niños de dos a doce años que habían  visitado recientemente las urgencias del Hospital de Niños de San Luis o que habían llamado después de las horas de consulta debido a una exacerbación del asma y les preguntaron cómo detectaban que su hijo estaba a punto de sufrir un ataque y qué hacían para prevenirlo o tratarlo.

Los padres informaron que habían observado signos como tos, sibilancias, dificultad para respirar, opresión o dolor en el pecho, síntomas de resfriado o alergia o incluso aspectos del comportamiento, como estar más tranquilos o más temperamentales.

Cada vez que los niños tenían una exacerbación, muchos padres observaron la misma mezcla de signos que lo precedieron, explicó Jane Garbutt, una de las investigadoras. Pero a pesar de que notaron estas señales a menudo no hicieron nada. Si los padres hubieran sabido darles salbutamol antes, habrían sido capaces de manejar la situación en casa y se habrían evitado la visita a urgencias.

Es muy importante saber cuando un niño asmático necesita su medicina, por eso conviene pedirle al médico instrucciones claras y aplicarlas cuando sea necesario.

Fuente: Universidad de Washington.