Más motores diesel, más alergias

Maldito polen, dijo entre estornudos mientras se subía al coche. Se sonó la nariz y arrrancó, sin darse cuenta que las emisiones del motor de gasóleo desencadenaban más reacciones alérgicas que el propio polen.

Hace algunos años, la mayoría de los coches en España tenía motores de gasolina, pero en muy poco tiempo los motores diesel pasaron a ser mayoría.

Algo muy malo para alérgicos y asmáticos, porque ambas enfermedades empeoran debido a sus emisiones.

Dicen que los motores diesel son más fiables y económicos, pero pocas veces se menciona que sus emisiones contienen cien veces más partículas de carbono que las de los motores de gasolina.

Alrededor de estas partículas de carbono se agrupan muchas sustancias químicas diferentes y este cóctel no solo parece que agrava las reacciones de los alérgicos, sino que desencadena otras reacciones alérgicas que estaban latentes, que no se manifestaban.

Son muchos los científicos que creen que este enorme aumento de los motores diesel es responsable del enorme aumento de las alergias, de que la alergia sea una pandemia.

Las emisiones de los motores diesel aumentan la capacidad del polen para provocar alergia su -potencia alergénica- hasta 27 veces.

Vistos al microscopio los granos de polen contaminados por las emisiones de los motores diesel son muy diferentes de los granos de polen limpios y hay estudios científicos que demuestran que la gente sufre reacciones alérgicas más fuertes al respirar polen combinado con emisiones de motores diesel que solo polen.

Y también, que personas que nunca habían sufrido de alergia tenían más probabilidades de tener una reacción alérgica si se las exponía a un nuevo alergeno combinado con emisiones de diesel.

Además, las emisiones de diesel contienen partículas tan pequeñas que no caen al suelo y se mantienen en el aire, por lo que acabamos respirándolas y el 30% de ellas se queda en nuestros pulmones.

Por favor, piensa en todo esto antes de comprar un coche o antes de arrancar el motor diesel de tu vehículo.

Fuente: Comisión Europea.