Nadar en piscinas no aumenta el riesgo de asma infantil

Niño en la piscina

Los niños que practican natación tienen el mismo riesgo de padecer asma que los que no lo hacen, según un estudio realizado  por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona y la Universidad de Bristol (Gran Bretaña) y publicado en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.

Esta investigación establece que incluso la natación podría mejorar la función pulmonar y disminuir el riesgo de padecer síntomas de asma infantil.

Se trata del estudio más importante realizado sobre el tema, ya que ha analizado a nada menos que 5.738 niños británicos desde su nacimiento hasta los diez años.

Además, evalúa los efectos de nadar en piscinas a largo plazo, desmostrando que a los siete años los niños que nadan en piscinas no presentan más síntomas respiratorios y alérgicos como sibilancias, fiebre del heno, atopia o eczema que los que habían nadado menos o no habían nadado.

La investigadora del CREAL que trabajó en este estudio Cristina Villanueva, considera que los resultados se pueden considerar una buena noticia, dado que el asma es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia y la natación es uno los deportes más practicados en los países occidentales, donde el sedentarismo y la obesidad son graves problemas de salud pública.

Villanueva recomienda controlar y reducir los niveles de los compuestos químicos derivados de la desinfección del agua de las piscinas, para asegurar que éstos se mantienen bajo unos límites seguros y aumentar así los beneficios que aporta la natación.

Fuente: CREAL.