Orson Welles, salvado de la guerra por el asma

A menudo recordamos lo que la alergia o el asma nos impide hacer, pero conviene recordar que, por extraño que parezca, en algunos casos ha sido la enfermedad lo que ha permitido a algunos genios realizar su obra.

Antonio Vivaldi pudo dedicarse a la música gracias al asma y, muchos años después en 1943, Orson Welles fue rechazado por ejército debido al asma y a sus pies planos y no participó en la Segunda Guerra Mundial.

Para entonces, Welles ya había dirigido una de las películas fundamentales en la historia del cine, Ciudadano Kane -en la imagen-y antes había hecho en radio La guerra de los mundos, que resultó tan realista que provocó el pánico entre el público.

Pero si Welles hubiera ido a la guerra y no hubiera regresado, nos habríamos perdido otras de sus grandes obras como The Magnificent Ambersons, que en España se conoció como El cuarto mandamiento; Sed de Mal, Macbeth, Otelo, el moro de Venecia o Campanadas a medianoche -rodada en España-.

Fuente: Turner Classic Movies.