¡Que llueva! ¡Que llueva!

Sigue la contaminación en Madrid y Barcelona, pero también en otras muchas ciudades y somos muchos los alérgicos y asmáticos que padecemos sus consecuencias. Pero no somos los únicos, porque la contaminación es un peligro para la salud de todo el mundo.

Sin embargo, algunas de sus consecuencias se manifiestan a largo plazo, mientras que nosotros las sufrimos inmediatamente.

Si somos alérgicos, el polen y las emisiones de los motores diesel forman una combinación que nos deja hechos polvo.

Y si además somos asmáticos se dispara el riesgo de ataques.

Por eso, aunque la fiscalía abra una bienvenida investigación, para nosotros ya ha llegado demasiado tarde.

Es fundamental que se tomen medidas drásticas contra la contaminación ya mismo.

Es fundamental implantar ya restricciones de tráfico, cambiar la fiscalidad de los combustibles, promover el transporte público y la bicicleta.

Pero no nos hagamos ilusiones, dentro de muy poco hay elecciones municipales, así que la mayoría de los políticos dejará estas medidas para más tarde.

Por eso, poco podemos hacer, salvo cantar ¡Que llueva! ¡Que llueva!