Sin solución en el escándolo del calzado tóxico

Un número indeterminado de personas sigue sufriendo las alergias provocadas por el calzado y otros productos que contienen dimetilfurato (DMF), pero se siguen vendiendo productos contaminados, mientras los importadores de calzado se autoexculpan.

El dimetilfumarato es una sustancia prohibida usada en lugar de Silica gel para combatir el moho y la humedad en el calzado, sofás y otros productos venidos de China y que ha provocado serios problemas de salud a miles de personas en muchos países europeos.

En Gran Bretaña este escándalo es conocido como el caso de los sofás tóxicos, porque la mayoría de los afectados comenzó su calvario al comprar sofás que provocaron lesiones similares a quemaduras, lo que motivó la mayor demanda colectiva por motivos de consumo en la historia de aquel país, que se ha resuelto, solo en parte, con indemnizaciones por más de veinte millones de libras (más de 23 millones de euros).

En España, las Asociación Nacional de Afectados, Andafed,  ha demostrado recientemente que se siguen vendiendo productos contaminados con dimetilfumarato y son muchas las personas que siguen sufriendo sus consecuencias.

Los médicos no saben cómo tratarlas y siguen padeciendo terribles picores, manchas rojas que aparecen y desaparecen, grietas dolorosísimas que llegan a sangrar, llagas, dolores en las articulaciones, manos que sangran…

Y además, se ponen peor en muchas tiendas en las que sienten el olor del dimetilfumarato.

Mientras tanto, Pompeyo Fábregas-Eceiza, gerente de la Asociación de importadores de calzado y complementos de España, Adical, declara:

Algunos exportadores asiáticos lo incluyeron en las cajas del calzado porque era más efectivo que el Silica Gel, un secante compuesto de silicio para conseguir el mismo fin. Pero surgieron los primeros casos de dermatitis epidérmicas a causa de una alta concentración de DMF que nunca se había dado hasta el momento.

Y algunos se frotaron las manos. Cuando se informó que el DMF presente en el calzado de importación era causante de las dermatitis de contacto, se difundió una alarma social, se publicaron listas negras con las marcas afectadas, se constituyeron plataformas y se convocaron a medios de comunicación en contra del calzado de importación.

Y sostiene que en España solo ha habido 44 afectados atribuyendo dichos datos a un cooordinador nacional que niega serlo.