Un componente de los plásticos aumentaría el riesgo de asma infantil

Durante años, los científicos han advertido de los posibles efectos adversos para la salud del bisfenol A, un químico utilizado para fabricar botellas de agua y envases de alimentos, pero también gafas de sol y CD.

Diversos estudios han relacionado la exposición al bisfenol A con trastornos reproductivos, obesidad, desarrollo anormal del cerebro, así como cáncer de mama y de próstata, y en enero la Food and Drug Administration de los Estados Unidos anunció que estaba preocupada por

los efectos potenciales del bisfenol A en el cerebro, el comportamiento y la glándula prostática de fetos, lactantes y niños pequeños.

Ahora, experimentos realizados con ratones en la Universidad de Tejas evidencian que la exposición de la madre al bisfenol A también puede aumentar las probabilidades de que los niños sufran de asma.

Les dimos bisfenol A en el agua una semana antes del embarazo, para que tuvieran la misma concentración del producto que las madres humanas y seguimos durante el embarazo y la lactancia, explicó el profesor Terumi Midoro-Horiuti, autor principal de la investigación.

Cuatro días después del nacimiento, los investigadores empezaron a sensibilizar a los pequeños ratones con ovoalbúmina, la principal proteína de la clara de huevo.

Luego midieron los niveles de anticuerpos contra la ovoalbúmina y la cantidad de glóbulos blancos conocidos como eosinófilos en los pulmones de las crías de ratón.

También utilizaron dos métodos diferentes para medir la función pulmonar.

Buscábamos la respuesta asmática, algo similar a lo que sucedería si tienes asma y te ponen polen en la nariz o los pulmones, podrías tener un ataque de asma, explicó otro de los investigadores, Randall Goldblum. Y continuó: los cuatro indicadores de la respuesta asmática aparecieron en el grupo expuesto al bisfenol A, mucho más que en las crías de los ratones no expuestos.

Los científicos no conocen aún el mecanismo exacto de esta respuesta, pero creen que tiene que ver con una propiedad del bisfenol A que provoca otros problemas de salud: ser un estrógeno ambiental.

Los estrógenos ambientales son sustancias naturales o artificiales que no tienen su origen en el cuerpo humano, pero que al ser consumidas actúan como los estrógenos, unas hormonas naturales, activando señales bioquímicas de forma que pueden ser peligrosas.

Ya en 2007, Midoro-Horiuti y Goldblum mostraron que al agregar pequeñas cantidades de estrógenos ambientales a cultivos de tejidos inmunes de humanos y de ratas, se desencadenaba la liberación de sustancias promotoras de reacciones alérgicas, como la histamina.

Ahora tendrían que continuar sus estudios en humanos y no les será difícil, porque todos, en mayor o menor medida, estamos cargados de bisfenol A.

Fuente: Universidad de Tejas.