Uno de cada siete ataques graves de asma está relacionado con el trabajo

La exposición a gases y diferentes sustancias en el trabajo es responsable de alrededor de uno de cada siete ataques severos de asma que sufren las personas en edad laboral, según un estudio que acaba de ser publicado.

Su objetivo era identificar los riesgos ocupacionales de ataques severos de asma e identificar los factores de riesgo laboral.

Para ello estudiaron los datos de 966 adultos que trabajan y tienen asma, con edades entre los 20 y los 44 años, y que participaron en la Encuesta Europea  de Salud Respiratoria.

Tras considerar los factores de confusión potenciales, como el tabaquismo y el sexo, los investigadores encontraron que niveles bajos y altos de exposición al polvo procedente de sustancias orgánicas se asociaron con un aumento del riesgo relativo (RR) de ataques de asma grave de entre de 1,7 y 3,6 veces.

La exposición a altos niveles de polvo de minerales y altos niveles de gasolina y otras emanaciones también se asoció con un aumento significativo del riesgo de exacerbaciones graves, con un RR de 1,8 y 2,5, respectivamente.

Se trata de datos preocupantes, sobre todo, teniendo en cuenta que dermatitis y asma, están entre las enfermedades profesionales más comunes.

Para cambiar esta situación, sería muy interesante desarrollar en España programas similares a Empresas contra el Asma, cuyo objetivo es mejorar el ambiente en el lugar de trabajo, beneficiando así a trabajadores y clientes.

En esta investigación participaron científicos del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-Hospital del Mar), del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública  (CIBERESP) y de la Universitat Pompeu Fabra, todos ellos de Cataluña, junto a otros del Hospital de Galdakao e investigadores de Estados Unidos, Grecia, Suecia, Gran Bretaña, Holanda, Alemania e Italia.

Fuente: European Respiratory Journal.