
La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos ofrece algunas claves sobre el asma:
- El asma es una enfermedad crónica de los bronquios, los conductos que llevan el aire desde y hacia los pulmones.
- Unos 300 millones de personas sufren de asma.
- El asma es la enfermedad crónica más común entre los niños.
- La mayoría de las muertes relacionadas con el asma se producen en países de ingresos bajos y medio-bajos
- Los factores de riesgo más importantes para el desarrollo del asma son sustancias y partículas que al ser inhaladas pueden provocar reacciones alérgicas o irritar las vías respiratorias.
- Los medicamentos pueden controlar el asma.
- Al evitar los factores desencadenantes del asma también se puede reducir la severidad del asma.
- La gestión adecuada del asma puede permitir disfrutar de una buena calidad de vida.
El asma es una enfermedad crónica caracterizada por ataques recurrentes de disnea (dificultad de respirar) y sibilancias (pitos), que varían en gravedad y frecuencia de persona a persona.
Los síntomas pueden aparecer varias veces en un día o semana en los individuos afectados, y en algunas personas empeoran durante la actividad física o por la noche.
Durante un ataque de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, provocando el estrechamiento de las vías respiratorias y reduciendo el flujo de aire que entra y sale de los pulmones.
Con frecuencia los síntomas del asma recurrente causan insomnio, fatiga diurna, disminución de los niveles de actividad y absentismo laboral y escolar.
El asma tiene una tasa de mortalidad relativamente baja comparada con otras enfermedades crónicas.
El asma no está suficientemente diagnosticada y tratada, es una pesada carga para individuos y familias y a menudo restringe las actividades de las personas durante toda la vida.
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