No es broma. Un conductor escocés fue multado por sonarse la nariz y la cosa le costará casi 70 euros y la retirada de tres puntos del carné de conducir. Entonces, ¿qué me podría pasar a mí esta primavera?
Porque además, el señor Michael Mancini -que así se llama el sancionado-, estaba parado en un atasco, con el freno de mano echado, cuando se sonó la nariz y fue acusado de no tener el control sobre el vehículo.
Por eso, me pregunto:
¿Me multarán a mí también esta primavera cuando el polen haga florecer mi alergia y tenga que conducir con un pañuelo siempre a mano?
Por las dudas, no pienso conducir en Escocia.
Fuentes: La Vanguardia y The Press Association.