
Vivir con una persona que fuma en casa tiene sus riesgos y muy altos: el riesgo de padecer asma para los fumadores pasivos en el hogar puede ser hasta cinco veces mayor que si nadie fumara en la vivienda.
Este riesgo se extiende a los hijos de las embarazadas que son fumadoras pasivas.
Fuente: Asthma UK.