
Si tienes alergia al polen, cuando hay polen en el aire ya lo acusas, pero si el polen choca con fuerza contra tu piel, la cosa es aún peor.
Y eso es lo que ocurre cuando viajas en moto o montas en bicicleta: el aire cargado de polen golpea con fuerza contra tu piel y tus síntomas empeoran.
Por eso, lo ideal es que en épocas de polen te olvides de la moto y de la bici, porque así te sentirás mejor y evitarás accidentes de tráfico.
Y si tienes que usar alguno de estos vehículos, protege tu piel todo lo que puedas.
Foto: Leo Reynolds/Creative Commons.