Tláloc, el dios azteca de la lluvia, era también el dios del asma y otras enfermedades respiratorias, como la bronquitis y la neumonía.
Por eso, los enfermos de asma, acudían a Tláloc en busca de alivio.
Tláloc deriva de tlalli, que significa tierra y octli, licor. Por lo que la traducción literal de su nombre sería licor de la tierra, es decir, lo que bebe la tierra: la lluvia.
Tláloc es el dios de las aguas que llegan del cielo, pero no de las aguas que ya están en la tierra, como los ríos.
Fuentes: Breath of life y Wikipedia.