
La ministra de Sanidad española, Trinidad Jiménez, descarta que la nube originada por el volcán islandés pueda tener efectos nocivos para la salud.
Sostiene que al estar a 18.000 de altura no afecta a las personas.
En esto coincide con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pero la OMS advierte que si la nube bajara, las personas con asma, enfisema o bronquitis serían más susceptibles a las irritaciones.
Cristina Martínez, coordinadora del área de Medio Ambiente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), explicó que, de momento, las cenizas se encuentran a una altura que no causa problemas para la salud, pero si descienden y llegan hasta el aire respirable, lo previsible es que afecten al sistema respiratorio de las personas, especialmente al de las que sufren ya afecciones como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Si esto ocurriera, asmáticos y otras personas con enfermedades respiratorias, deberíamos evitar salir e incluso usar mascarillas.
Fuentes: Cadena Ser, OMS y EcoDiario. Foto: Galería de NASA Goddard Photo and Video/Creative Commons.