
Una nueva investigación científica demuestra que los tatuajes de henna negra pueden sensibilizar a las personas haciendo que, incluso años después, presenten reacciones alérgicas a los tintes para el pelo o para las pestañas.

Una nueva investigación científica demuestra que los tatuajes de henna negra pueden sensibilizar a las personas haciendo que, incluso años después, presenten reacciones alérgicas a los tintes para el pelo o para las pestañas.

Con el buen tiempo vuelve la oferta de tatuajes de henna negra en mercadillos y localidades costeras, una amenaza para la salud que conviene evitar.
Si este verano te ofrecen unos tatuajes temporales de henna, que se aplican en un ratito, duran al menos una semana y son negros, por favor, piénsatelo dos veces. Porque son de henna negra una sustancia tan peligrosa que está prohibida.
Los tatuajes de henna negra pueden producir eccemas muy intensos, de difícil recuperación, con importantes secuelas, adviertien miembros de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
La henna es una sustancia natural, pero la henna negra no.
Cada vez hay más casos de alergia provocados por los tintes para el pelo. Por eso, el próximo 10 de mayo de 2010 entrará en vigor la nueva normativa europea sobre el etiquetado de estos productos.
El objetivo de esta medida es prevenir a los consumidores sobre los serios riesgos que conlleva teñirse el pelo, así como evitar el riesgo de sensibilización por estos productos.
¡Cuidado con la henna negra! Porque la henna negra, a diferencia de la henna natural, contiene colorantes como PPD, que pueden provocar alergias, por eso está prohibida.
Así lo advierte la Consejería de Salud y Consumo del gobierno de las islas Baleares, agregando que reacciones pueden aparecer varias semanas después de su aplicación.
Los síntomas son picor, enrojecimiento de la piel, manchas, ampollas, incluso, decoloración permanente de la piel y cicatrices en la zona decorada con henna negra.
Las personas expuestas a PPD, dice la Consejería de Salud balear, pueden quedar sensibilizadas de por vida y, en caso de una posterior exposición, desarrollar un cuadro de dermatitis alérgica por contacto. Las lesiones producidas en estos casos pueden requerir atención médica urgente e incluso, en los episodios más graves, hospitalización.