Cada vez hay más personas que sufren de asma y muchos piensan que se debe a que los niños tienen muy poco contacto con microrganismos.
Ahora investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard, Estados Unidos, de la Universidad de Tsukuba, Japón, y de la Universidad de Birmingham, Reino Unido, han presentado nuevas pruebas que apoyan a esta teoría y creen que en el futuro sus hallazgos podrían emplearse para prevenir el asma.


