Cuatro factores que influyen en las alergias de primavera

Hierbas y flores en primavera

Para quienes sufrimos de alergia al polen o a las esporas de algunos hongos, no todas las primaveras son iguales, porque las concentraciones de polen o de esporas varían en función de una serie de factores metereológicos.

Según el Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI) hay cuatro factores fundamentales que determinan cómo será la primavera para los alérgicos:

  1. Duración del período de crecimiento de las plantas: los períodos de crecimiento prologados son una bendición para los agricultores pero nos hunden en la miseria a los alérgicos porque mientras duran hay polen y moho.
  2. Variaciones metereológicas: los inviernos cálidos, como el de este año, hacen que los árboles polinicen antes. Y si la primavera presenta fluctuaciones entre períodos cálidos y otros más fríos, durante los primeros puede liberarse mucho más polen.
  3. Lluvias: las lluvias pueden ser un alivio para las personas con alergia al polen porque pueden limpiar el aire. Pero también pueden ser terribles, porque una primavera lluviosa suele ser el preludio de grandes cantidades de polen.
  4. Viento: el viento seco es malo porque contribuye a diseminar el polen y las esporas de los hongos.