Según la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias, la atención a las personas que padecen de asma en Europa tiene un coste de 17.700 millones de euros.
Estos costes se reparten así:
- 9.800 millones corresponden a pérdidas de productividad.
- 3.800 millones se destinan a la atención de personas no ingresadas en hospitales.
- 3.600 millones se gastan en medicamentos.
- 500 millones se destinan a la atención de personas ingresadas en hospitales.
Es decir, que uno de los mayores costes del asma es la pérdida de jornadas de trabajo.