Los peligros del cigarrillo electrónico

Fumando un cigarrillo electrónico

Sabemos que el tabaco es malo para todo el mundo y que es especialmente nocivo para quienes padezcan de alergias respiratorias o asma. Pero dejar de fumar no es nada fácil, por eso mucha gente busca una alternativa en el cigarrillo electrónico, pero este también tiene sus peligros.

Tantos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja no usarlos ya que no se ha demostrado científicamente que sean seguros.

Por su parte, la a Fundación Europea del Pulmón advierte sobre los siguientes peligros:

  • Sustancias químicas: no hay una normativa que regule las sustancias químicas que puedan contener así que los fabricantes pueden usar las que quieran. De hecho la OMS advierte que la mayoría contiene altas concentraciones de propilenglicol, una sustancia conocida por su acción irritante al ser inhalada.
  • Comportamiento adictivo: los cigarrillos electrónicos recuerdan por su forma y por la manera de usarlos a los verdaderos, por lo que los usuarios que quieren abandonar el tabaco y los usan siguen manteniendo los mismos comportamientos.
  • Favorecen el hábito: algunos expertos creen que ver a personas fumando cigarrillos electrónicos podría hacer que el hábito de fumar pareciera de nuevo aceptable y podría incitar a las personas que lo han dejado, o que están intentando dejarlo, a volver al hábito.
  • Peligrosos para los niños: porque el hábito de usar cigarrillos electrónicos podría acabar fomentando el uso del tabaco entre niños y jóvenes.

Necesidad de regulación

La a Fundación Europea del Pulmón aboga por una normativa europea que regule la sustancias químicas y la nicotina que contienen y recuerda que Australia, Brasil, China, Singapur, Tailandia y Uruguay han prohibido terminantemente el uso de estos cigarrillos.

Para más información puedes bajarte un folleto en español sobre los cigarrillos electrónicos, editado por esta organización.

Foto: Merak Marey/Creative Commons.