Desde 2007 se producen en España graves casos de alergia ocasionados por el dimetilfumarato (DMF), una sustancia usada para combatir el moho y la humedad en calzado, sofás y otros productos. Es lo que se conoce como el escándalo de los zapatos tóxicos.
Recientemente, la Asociación de Afectados por Dimetilfumarato (Andafed) ha demostrado que, a pesar de su expresa prohibición, hay dimetilfumarato en los comercios.
El 5 de mayo pasado, Gorka Maneiro, de UPyD, presentó en el Parlamento Vasco una proposición no de ley para que tratar de evitar que se sigan vendiendo productos con dimetilfumarato, se informe a la población sobre sus peligros y se investigue para tratar adecuadamente a los afectados.
Los puntos principales de esta propuesta son:
- Campaña informativa para que los consumidores conozcan los peligros del dimetilfumarato y se animen a denunciar su presencia en artículos de consumo.
- Inspecciones en los comercios para detectar la presencia de dimetilfumarato y ordenar la inmovilización y destrucción de los productos que hayan estado en contacto con esta sustancia.
- Análisis de las bolsitas sospechosas de contener dimetilfumarato que los ciudadanos y asociaciones localicen en comercios vascos.
- Investigación del origen del dimetilfumarato para impedir su fabricación, importación y uso.
- Investigación científica para tratar a los afectados por dimetilfumarato y facilitar formación a los médicos.