Sabores amargos contra los ataques de asma

Hace casi dos años se publicó un estudio que indicaba que los sabores amargos servirían para combatir el asma, ahora una nueva investigación lo confirma.

Tradicionalmente se creía que solo teníamos receptores para el sabor en la lengua, pero recientemente se descubrió que también los tenemos en los pulmones y parece que en otras partes de cuerpo.

Y resulta que los receptores que captan los sabores amargos y se encuentran en el músculo liso de nuestros vías respiratorias hacen que estos músculos se relajen.

Precisamente por eso los científicos creen que los sabores amargos podrían usarse para tratar el asma, porque cuando los músculos de las vías respiratorias se contraen, estas tuberías se estrechan, dificultando el paso del aire y por lo tanto la respiración.

En cambio cuando los músculos se relajan, aumenta el diámetro de las vías respiratorias y respiramos más fácilmente.

El nuevo estudio fue realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts y publicado en PLOS Biology.