Un robot va a clase en lugar de una chica con alergia a la leche

Una chica estadounidense sufre una alergia a la leche tan severa que no puede arriesgarse a ir su centro educativo, pero lo hace de forma virtual, gracias a un robot que le permite asistir a clase y ver a sus amigos, como puedes ver en el vídeo.

Lauren Robinson y su madre explican que si sus compañeros se acercaran a ella y tocaran su pupitre después de haber desayunado podrían provocarle una reacción alérgica tan severa que podría acabar con su vida.

Por eso no puede asistir personalmente a clase, pero lo hace a través de un robot, llamado VGO que le ha costado al centro educativo Fossil Ridge High School 5.000 dólares -alrededor de 3.625€- y que, conectado a Internet, le permite ver y oír cuanto sucede a su alrededor y ser vista y oída por otras personas.

Uno de los inconvenientes de VGO es que todos los estudiantes quieren acercarse y hablarle, lo que hace difícil que Lauren llegue a tiempo a clase.