
Desde la época de los romanos los sulfitos se usan para conservar alimentos y bebidas. El problema es que pueden provocar alergia, especialmente entre quienes sufren de asma, y que puede ser complicado saber qué alimentos contienen estos aditivos.
Los sulfitos son derivados del azufre que se usan para prolongar la duración de los alimentos y para preservar su color y sabor. Pero además se producen de manera natural en la fermentación de vinos y otras bebidas.
Síntomas de alergia a los sulfitos
Se estima que menos del 2% de la población sufre de alergia a los sulfitos, pero este porcentaje se eleva hasta el 5 e incluso el 13% entre los asmáticos.
Los síntomas más habituales son picor y enrojecimiento de la piel, picor en la boca, sibilancias, dificultad para respirar y tos.
Son muy raros los casos de anafilaxis.
¿Qué alimentos pueden tener sulfitos?
Son muchos, entre ellos:
- Productos de bollería y pastelería.
- Frutas secas y glaseadas.
- Mermeladas.
- Gelatinas.
- Pescados.
- Mariscos.
- Embutidos.
- Zumos.
- Vinos.
- Cervezas.
- Patatas fritas.
- Alimentos congelados.
- Té.
En España, es obligatorio que los alimentos y las bebidas que contienen sulfitos lo adviertan en el etiquetado.
Los siguientes aditivos contienen sulfitos:
- E220 dióxido de azufre
- E221 sulfito sódico
- E222 sulfito ácido de sodio
- E223 metabisulfito sódico
- E224 metabisulfito potásico
- E226 sulfito cálcico
- E227 sulfito ácido de calcio
- E228 sulfito ácido de potasio
Si quieres saber más, Allergy UK ofrece amplia información sobre los sulfitos en inglés.