¿Alergia al árbol de Navidad?

Arbol de Navidad

Este mes los estornudos y las narices tapadas pueden tener más que ver con el árbol de Navidad que con el tiempo invernal, como pudieron comprobarlo en la Universidad del Estado de Nueva York.

No son los árboles, sino los hongos

Pediatras y otros miembros de la Universidad Médica Upstate, que depende de la antes mencionada, aportaron recortes de sus propios árboles navideños para un estudio que demostró que el moho es muy frecuente en estas coníferas y puede ser la causa de los picos de epidemia de enfermedades respiratorias que se producen en las últimas semanas del año, en torno a las vacaciones de Navidad.

El estudio, publicado en Annals of Allergy, Asthma and Immunology, indica que las muestras contienen una variedad de mohos -unos hongos muy pequeños- y que la mayoría de ellos son alérgenos que se ha demostrado que aumentan el riesgo de sibilancias (pitos), tos persistente y sensibilización alérgica en los niños.

Así que no estamos ante una verdadera alergia a los árboles de Navidad sino a los hongos que viven sobre ellos.

Lawrence Kurlandsky, quien dirigió este estudio, cree que este problema no debe afectar a todas las familias y explica que si los niños no tienen alergias, probablemente no tengan problemas con el árbol de Navidad.

Cómo evitarla

Pero si en la familia hay gente alérgica, especialmente a a ciertos hongos, lo que suele conocerse como alergia a la humedad, propone las siguientes medidas:

  • Lavar el árbol de Navidad con una manguera y dejarlo secar, antes de meterlo en la casa.
  • Minimizar el tiempo de exposición. Cuanto más tiempo el árbol esté dentro de la casa  la casa y cuanto más cálido sea el ambiente, los hongos liberarán más esporas y más posibilidades de reacciones alérgicas habrá. Así que lo mejor es sacar el árbol de casa apenas terminen las celebraciones.
  • Usar un purificador de aire en la misma habitación donde se encuentra el árbol de Navidad puede ayudar a eliminar los alérgenos.

Los árboles de Navidad artificiales también pueden provocar alergias debido a la acumulación de polvo o de moho, por eso el Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología, también recomienda lavarlos con una manguera.