
Han pasado muchos años desde que mi madre grabara a fuego en mi mente el nombre del medicamento al que soy alérgico. Afortunadamente se trata de una medicina que hace años que no se utiliza, por lo que cada vez que un médico me pregunta si soy alérgico a algún médicamento y respondo automáticamente, me mira con asombro o esboza una sonrisa.


Un niño que no puede dejar de rascarse puede estar sufriendo de dermatitis atópica, también conocida como neurodermatitis, una afección caracterizada por la irritabilidad extrema de la piel y una imperiosa necesidad de rascarse.