
Los 5.200 habitantes de la isla de Borkum se preparan para atender las necesidades específicas de las personas que sufren de alergia.

Los 5.200 habitantes de la isla de Borkum se preparan para atender las necesidades específicas de las personas que sufren de alergia.
Unas misteriosas nubes verdosas despertaron temores el jueves en la capital rusa. Corrieron rumores sobre su origen. Algunos hablaban de incendios forestales, otros de productos químicos. Pero las autoridades calmaron a la población: solo se trata de polen, dijeron, no hay riesgos para la salud… salvo para quienes sufran de alergia al polen.

Ya sabíamos que los productos para la limpieza y los ambientadores aumentan el riesgo de alergias y asma en el trabajo y en el hogar y ahora sabemos que además comprometen la salud del corazón.

Hace tiempo Paloma Cariñanos González, investigadora del Departamento de Botánica de la Universidad de Granada, proponía diseñar las zonas verdes pensando en los alérgicos. En Francia han ido más allá y han creado una guía.