Diez principios para evitar que el aire nos mate

Máscara contra la contaminación

El Comité de Salud y Medio Ambiente de la Sociedad Respiratoria Europea reclama medidas urgentes para reducir las altas concentraciones de contaminantes atmosféricos peligrosos en Europa.

Estos científicos instan a los políticos a introducir cambios que garanticen que el aire que respiramos sea limpio y seguro y su llamada a la acción llega en vísperas de la revisión de la normativa europea sobre calidad del aire.

En el editorial del European Respiratory Journal los miembros del comité sostienen que la nueva legislación debe esforzarse por lograr que los niveles de contaminación del aire en Europa se ciñan a los límites ya adoptados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los compromisos internacionales contraídos por los líderes de la Unión Europea.

El profesor Bert Brunekreef, de la Universidad de Utrecht, y sus colegas del comité de salud y medio ambiente han elaborado Diez principios para el aire limpio que esperan sirvan como guía a los responsables políticos para tomar las medidas necesarias para conseguir una mayor esperanza de vida, un aumento de la productividad y una mejora de la salud para todos.

Aquí tienes una traducción de los

Diez principios para un aire limpio

  1. Los ciudadanos tienen derecho a un aire limpio, igual que al agua potable y a alimentos seguros.
  2. La contaminación del aire es una de las mayores amenazas para la salud ambiental en la Europa de hoy, dando lugar a una reducción significativa de la esperanza de vida y de la productividad.
  3. Las partículas finas y el ozono son los contaminantes más graves. Hay una necesidad urgente de reducir sus concentraciones de manera significativa.
  4. La contaminación alrededor de las carreteras representa una seria amenaza para la salud que no puede abordarse adecuadamente mediante la regulación de la masa de partículas finas y el ozono. Hay que tener en cuenta otros indicadores, tales como las partículas ultrafinas y el hollín.
  5. Además de las emisiones de los tubos de escape, las de los frenos, neumáticos, el firme de la calzada y otras suponen una amenaza para la salud de los usuarios de carreteras y de las personas que viven cerca.
  6. Las emisiones de dióxido de nitrógeno de los motores diesel modernos son mucho mayores de lo previsto. Esto puede exponer a muchos usuarios de carreteras y a las personas que viven cerca de las carreteras más transitadas, a concentraciones máximas que pueden afectar a su salud.
  7. El calentamiento global provocará más olas de calor, durante las cuales la contaminación del aire también aumentará. Las altas temperaturas y los contaminantes del aire actúan conjuntamente para producir importantes consecuencias en la salud.
  8. La combustión de biomasa genera contaminantes tóxicos. Esto es cierto para los fuegos controlados, como los de las chimeneas, estufas de leña y las quemas agrícolas, como para los incendios forestales no controlados. Hay que evaluar su impacto real en la salud.
  9. Los actuales límites  europeos para los contaminantes del aire no son suficientes para proteger a la salud pública. En realidad concentraciones muy por debajo de los límites actuales, especialmente si se trata de partículas finas, tienen consecuencias muy serias para la salud.
  10. Se necesitan políticas europeas que reduzcan la contaminación y permitan conseguir un aire limpio que no provoque efectos adversos en la salud de los ciudadanos. Sus beneficios serán mucho mayores que sus costes.