Me confieso: soy celiaca, escribe Mónica Colmenero López en La Vanguardia, donde con humor e ironía relata sus peripecias para conseguir una comida sin gluten en el AVE y no conseguirla.
En el intento Mónica perdió tiempo y dinero, pero no consiguió que se respetara su derecho y su salud.
Son muchas las personas que tienen necesidades alimentarias especiales, como los celiacos o los que padecen alergias alimentarias, y están en su derecho a que en trenes, aviones, hoteles y restaurantes les proporcionen la comida que necesiten.
Pero no lo consiguen.
Vía menéame. Foto: Mikelo/Creative Commons.