Hacia un medicamento contra la alergia sin efectos secundarios

Sincrotón Diamond Light Source

Millones de personas en todo el mundo queremos medicamentos contra la alergia que no provoquen ningún efecto secundario: ni sueño, ni sequedad en la boca, ni mareos… que nos permitan conducir tranquilos y trabajar sin problemas.

Y aunque se ha avanzado mucho para reducir los efectos secundarios de los antihistamínicos, los medicamentos usados para combatir la alergia, queda bastante por hacer. Pero crear un antihistamínico sin efectos secundarios no es tarea fácil. Hace muy poco un equipo internacional de científicos acaba de dar un gran paso para lograrlo.

Trabajando conjuntamente durante 16 meses y usando complejas y costosísimas instalaciones científicas, investigadores de Japón, Estados Unidos y  Gran Bretaña han conseguido obtener la imagen tridimensional de la proteína del receptor de la histamina H1.

Esta molécula provoca picor, erupciones e inflamación en una de cada cuatro personas que sufren de alergia al polen, alergias alimentarias o alergias a perros o gatos.

Después de un considerable esfuerzo, los científicos consiguieron dilucidar la estructura molecular del receptor de la proteína histamina H1 y también ver cómo interactúa con los antihistamínicos.

Un gran punto de partida para saber exactamente como la histamina provoca reacciones alérgicas y cómo actúan los fármacos para prevenir esta reacción.

¿Qué hace la proteína del receptor de la histamina H1?

La proteína del receptor H1 se encuentra en las membranas celulares de diversos tejidos humanos, incluyendo las vías respiratorias, vasculares y de los músculos intestinales y el cerebro.

Se une a la histamina, que es una parte importante de nuestro sistema inmune, pero en algunas personas, esto puede causar una reacción alérgica, es decir, una reacción exagerada ante sustancias que no son perjudiciales.

La función de los medicamentos antihistamínicos es impedir qué la histamina se una a los receptores H1.

Una compleja investigación

La investigación fue técnicamente difícil, porque las proteínas de las membranas celulares son muy difíciles de cristalizar, un paso que era vital para conocer su estructura.

En la universidad japonesa de Kyoto, un equipo se encargó de cultivar las proteínas.

Cuando las tuvieron listas, las enviaron por avión al laboratorio Stevens, en California, que está a la vanguardia en el estudio y cristalización de estas proteínas.

El sincrotrón

En el laboratorio estadounidense necesitaron dos meses para hacer crecer los cristales, que cuando estuvieron listos y congelados volaron hacia Gran Bretaña.

Allí los científicos recurrieron a un sincrotrón, la enorme instalación científica que ves en la foto y que que costó cerca de 450 millones de euros.

El sincrotrón es un acelerador de partículas diseñado para para producir haces muy intensos de rayos X.

Estos haces de rayos X se usaron en un instrumento único, llamado cristalógrafo macromolecular de microfoco, capaz de analizar minúsculos cristales.

Con este instrumento se estudiaron las 700 muestras llegadas de California.

Recién entonces, tras 16 meses de trabajos en tres continentes y con instrumentos únicos en el mundo, los científicos consiguieron conocer la estructura de la proteína en tres dimensiones.

Gracias a este enorme esfuerzo, en el futuro se podrán desarrollar los antihistamínicos sin efectos secundarios que millones de personas en todo el mundo reclamamos.

Mientras tanto, seamos precavidos cuando tomemos antihistamínicos, consultemos al médico y leamos las instrucciones para ver si podemos conducir y manejar maquinaria peligrosa. Así, evitaremos accidentes.

Fuentes: Nature y Diamond.