Peligrosa contaminación en los coches de los fumadores

Tabaco en el coche

El aire de un coche en que se fuma triplica los límites de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque se abran las ventanillas o se encienda el aire acondicionado.

Partículas peligrosas

Investigadores británicos han hecho el estudio más largo realizado hasta ahora sobre la presencia de partículas en suspensión en coches de fumadores y de no fumadores y sus resultados demuestran niveles peligrosos, especialmente para los niños.

Las partículas evaluadas son muy pequeñas, de diámetro inferior a 2,5 micras y conocidas técnicamente como PM2.5.

Estas partículas son especialmente peligrosas para los fumadores pasivos y están relacionadas con enfermedades infantiles como la muerte prematura, la meningitis o el asma.

Por eso, la OMS aconseja no superar concentraciones de partículas PM2.5 en ambientes cerrados por encima de los 25 microgramos por metro cúbico (µg/m3).

Colocando dentro del vehículo un monitor de aerosoles en el asiento posterior, a la altura de la cabeza de un niño, los investigadores encontraron hasta 85 µg/m3 durante los trayectos en los que se fumaba.

Ventilar no basta

Y el problema no se soluciona abriendo las ventanillas. Uno de los investigadores, el doctor Sean Semple, de la Universidad de Aberdeen explicó a la agencia Sinc:

Los fumadores suelen pensar que abriendo la ventana o encendiendo el sistema de ventilación del coche pueden deshacerse del humo, pero la realidad es que los niveles de partículas en suspensión siguen siendo demasiado altos.