Sustancias que a veces provocan alergia y otras no

Carl Simonsson

La piel no siempre absorbe a una sustancia de la misma manera, sino que la forma en que lo hace depende de los elementos con los que dicha sustancia se combine y esto hace que pueda provocar una alergia de contacto o no.

A esta conclusión llegó un equipo científico de la Universidad de Gotemburgo utilizado microscopía óptica avanzada.

También hemos sido capaces de identificar las células y proteínas específicas de la piel con las que un alérgeno de contacto interactúa. Estos resultados aumentan nuestra comprensión de los mecanismos de las alergias de contacto, explicó Carl Simonsson del Departamento de Química de la Universidad de Gotemburgo.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y desempeña muchas funciones vitales. Una de ellas es evitar que los microorganismos dañinos invadan el organismo.

La principal barrera protectora está constituida por una capa de células de la piel de alrededor de unas pocas micras de espesor, conocida como el estrato córneo. A pesar de ser tan delgada, esta capa nos protege de forma efectiva de bacterias y virus.

Sin embargo, la piel no está preparada para prevenir la absorción de muchos de los productos químicos a los que estamos expuestos hoy en día.

Carl Simonsson usó un microscopio muy avanzado, llamado de dos fotones -en la foto-, para ver cómo la piel absorbe las sustancias.

Este método único le permitió comprobar no sólo si la piel absorbe bien una sustancia, sino también adonde llega y lo que ocurre después.

Estos descubrimientos permitirán también crear nuevos y más eficaces medicamentos, como cremas y ungüentos, que se absorban a través de la piel.