
La rinitis alérgica no es una enfermedad grave pero afecta a nada menos que el 21% de la población española disminuyendo su calidad de vida y provocando enormes pérdidas laborales y un gran absentismo escolar, lo que se traduce en gigantescos costes económicos. Por eso, mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la rinitis alérgica podría ahorrar más dinero que algunas de las medidas que está tomando el gobierno.
