Adrenalina en los restaurantes, una campaña canadiense

Aviso de autoinyector de adrenalina

Recientemente en la ciudad canadiense de Hamilton una chica de solo doce años murió como consecuencia de una grave reacción alérgica tras comer un cucurucho de helado en un centro comercial.

Ahora las autoridades sanitarias locales están tratando que una tragedia así no vuelva a ocurrir.

En principio se proponen que todos los restaurantes y cualquier otro lugar donde se ofrezcan comidas dispongan de inyectores de adrenalina y el personal sepa usarlos.

Y lo hacen porque la adrenalina, usada rápidamente, sirve para salvar la vida de quienes sufren de reacciones alérgicas severas.

Sin embargo, saben que no será fácil, y ya han encontrado resistencias entre los hosteleros, pero están estudiando como llevarlo a cabo con la ayuda de una universidad.

Quizá, una buena opción sería que empleasen estos autoninyectores diseñados especialmente para lugares públicos.

Pero lo haga como lo haga, de conseguir su objetivo, Hamilton se convertiría en la primera ciudad canadiense en ofrecer este sistema de seguridad a las personas con alergias alimentarias y un ejemplo para el mundo entero.

2 comentarios de “Adrenalina en los restaurantes, una campaña canadiense

  1. ¿Y si como en mi caso tengo alergia a la adrenalina? a mi me ponen urbason y muero en 3 segundos. Ya tuve una coma anafilactico la primera vez que me pusierón uno, tuve la suerte de estar en urgencias, pero estuve a un plis…

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