Alergia al trabajo

Escribiendo en la oficina.

El trabajo puede ser malo para la salud y provocar alergia advierte Allergy UK, una importante ONG británica.

La organización ha realizado una encuesta para determinar la frecuencia de la alergia al trabajo que ha revelado que el 95% de los participantes sufrió problemas en la nariz o en los ojos, dificultades para respirar, letargo, dolores de cabeza e irritaciones de la piel y que en un 27% de los casos los síntomas se agravaron debido al entorno de la oficina.

Peor todavía, el año pasado el 62% de los encuestados experimentó picazón en los ojos o lagrimeo y el 27% dificultad para respirar mientras trabajaba en la oficina.

Cuatro causas de la alergia en la oficina

Allergy UK cree que en la oficinas hay numerosos puntos calientes que pueden tener enormes consecuencias para las personas alérgicas:

  1. Falta de ventilación: solo el 15% de los encuestados cree que su lugar de trabajo está bien ventilado.
  2. Alfombras y moquetas: el 90% de los oficinistas dijo que había moquetas en el suelo de su lugar de trabajo, lo que propicia la proliferación de ácaros.
  3. Estanterías: el 54% de los participantes dijo que trabajaba junto a estanterías donde se acumulaba el polvo.
  4. Plantas: el 38% dijo que había plantas en su oficina, donde pueden proliferar los hongos cuyas esporas pueden desencadenar reacciones alérgicas.

Incluso los compañeros de trabajo pueden provocar alergia, ya que el 34% de los encuestados sufría de alergia a los animales domésticos, cuyos alérgenos -especialmente los de los gatos– podían transportar sus compañeros en la ropa. Un problema agravado por la proximidad de los puestos de trabajo, ya que un 61% dijo trabajar a un metro o menos de otra persona.

Limpieza

La encuesta reveló que las oficinas no se limpiaban adecuadamente, propiciando así la acumulación de ácaros y otros alérgenos.

Pérdida de productividad

Las alergias sufridas por los empleados tienen también su impacto en la productividad de las empresas, porque el 42% de los alérgicos dejó de trabajar debido a la enfermedad y el 14% estuvo de baja entre cuatro y diez días, lo que podría haber sido evitado minimizando los alérgenos en el lugar de trabajo.

Consejos para evitar alergias en la oficina

La organización británica cree que para evitar que este problema se extienda aún más es fundamental entender sus causas -ácaros, esporas de hongos, etc.- reconocer sus síntomas y tener en cuenta los siguientes factores:

  • La ventilación es muy importante: ya sea a través de las ventanas, aire acondicionado y otros sistemas. Si hay personas con alergia al polen, hay que mantener cerradas las ventanas a primera hora de la mañana y última hora de la tarde.
  • Mantenimiento: es fundamental mantener adecuadamente los sistemas de climatización.
  • Purificadores de aire: cuando la ventilación es limitada, conviene usar purificadores de aire para reducir o eliminar alérgenos como el polen, los ácaros y las esporas del moho.
  • Moquetas: cuando se colocan sobre suelos de cemento pueden atrapar la humedad permitiendo que los ácaros del polvo y el moho prosperen.
  • Plantas: deben regarse periódicamente, pero asegurándose de remover la capa superior de tierra o cubriéndola con grava para evitar el moho.
  • Limpieza: debe ser frecuente y en lo posible con aspiradores con filtros HEPA para eliminar el polen y otros alérgenos.
  • Mesas de trabajo: los escritorios deben estar despejados y limpiarse dos veces por semana con un trapo húmedo.
  • Abrigos: deben colgarse lejos de los puestos de trabajo y de zonas de tráfico para evitar la dispersión de alérgenos.
  • Agua: hay que beber mucha agua durante todo el día y tomar la medicación preventiva en casos de asma, rinitis o eczema.